La representación se disuelve

…….

Los objetos, como las nubes que pasan, se disuelven en el espacio. Se relacionan hasta tal punto con su entorno que, sin él, dejan de ser. Luz, posición, relaciones simbólicas entre unos y otros, los hacen organismos cuya representación engendra un melodrama, un movimiento y acción enmascarado tras su fijeza. Todo se mueve, vibra y brilla. Hasta lo muerto y pétreo, porque dice.

La reproducción de un objeto aporta tal cúmulo de información al lector que excede siempre las intenciones del dibujante. Y, a la vez, el múltiple lector desentraña tantas lecturas como sus experiencias en lo visual interpreta. De tal forma que el acto creativo excede al autor y a sus lectores casuales reservándose renacimientos, metamorfosis que lo multiplican en su significación hasta el delirio. Pues la representación es cúmulo de metáforas. Y así, la breve vida de las convenciones icónicas deviene arqueología que el tiempo muda en arcano, en abstracción y símbolo que, de nuevo, se metamorfosea dejando de significar más allá de la convención que pende del breve hilo de su hoy. En pocas palabras, no podemos dar un paso más allá de las metáforas, fuera de ellas los significados son disueltos.

Los objetos, las cosas, nunca terminan de ser dichas ni se acaban de decir. Lo que no deja de ser tremendamente hermoso.

Anuncios

Una respuesta a “La representación se disuelve

  1. Ok, sí, y nos mantienen con vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s