A propósito de la Novela Gráfica (1D3)

La estructura del mercado hace que los medios de comunicación, el potencial de sus lenguajes, funcionen bajo mínimos. Sucede algo parecido, dicen, con el cerebro humano, del que apenas un diez por cien de su potencial es utilizado.

La necesidad del mercado hace que la experimentación formal de un medio naciente sea fugaz y marginal, pues su razón de ser es el beneficio. Así, cuando un medio es seminal acaba imitando el lenguaje de otro medio cuyo ecumenismo esté probado, adaptando las formulas de su lenguaje para un público que ya las conoce.

Es en el siglo XIX cuando la cultura de masas en la cual vivimos se va gestando. Un entonces dominado por lo teatral, donde la novela va adquiriendo carta de naturaleza mayor, el periodismo subsiste junto al folletín sin limitar los márgenes el uno del otro, siempre en comunicación. Junto a la lenta descomposición de las normas del arte, de sus leyes, tal como habían sido recibidas de la aristocracia cultural con sus cánones de belleza y demás academicismos. Tiempos estos en los que se gestan las reglas del juego cultural y se conceptúan las escalas de prestigio de las artes actuales, jerarquización cultural ligada a los públicos a los que se dirigen.

El estudioso Pierre Bourdieu ejemplifica el proceso hablándonos del Teatro, principal valor cultural de este siglo XIX y contempla sus diversos géneros: El Teatro Clásico (que posibilita la ética filosófica), la Comedia Ligera (que transmite tesis ideológicas), el Vodevil (que funciona como documental de costumbres) y el Cabaret (dedicado a reflejar las pasiones humanas más ardientes). Con una marcada diferenciación cultural que facilita su movilidad comercial. Los géneros, pues, son un producto de la industria, de sus necesidades de distribución y venta.

Es dentro de este panorama donde nace la historieta a la vez que el cinematógrafo. Y todo ello en un siglo donde se acaba de inaugurar el alumbrado público y, en las imprentas, la maquinaria eléctrica comienza a revolucionar los mercados. Nace, pues, la historieta, indagando en sus primeros balbuceos para fijarse un lenguaje propio, al mismo tiempo que el cinematógrafo indaga los suyos. Y ambos sucumbirán a las reglas del mercado adaptando los lenguajes teatral y literario a su lenguaje, para dejar de lado el enorme potencial que su especificidad como medio les ofrecían. Quedando en sus márgenes la experimentación.

Voces como la de Robert Bresson son ya pura anécdota en la historia del cine “…el cine de todos los días no es sino teatro bastardo, teatro fotografiado. Porque en él apenas se ofrece al espectador otra cosa que la representación fotográfica de un espectáculo previamente ensayado…” Bresson imaginaba un cine que naciera de sus propios materiales, de la misma imagen y del hecho de filmar.

De los avatares del cine nunca ha sido ajena la historieta, y de sus imprecisos territorios propios tampoco es ajena la propia bastardía de sus lenguajes provenientes de la representación teatral. La historieta, así, confundió el texto de sus bocadillos con lo literario. Y aún se da crédito a definiciones como “La historieta es una integración del lenguaje icónico y el lenguaje literario” que es como decir que la historieta es un mejunje de aquí y de allá. Cuando han sido las imposiciones del mercado, y en especial las necesidades de producción masiva, las que han literaturizado la historieta, banalizándola en suma. Pues lo literario, en la historieta, es un elemento más de su lenguaje, y ni siquiera necesario y preeminente. Y, además, no es literario, no es literatura, sino, y de nuevo, pictogramas de alfabeto, ruido en suma. Ruido, por otra parte ejemplar, pero no literatura.

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40 Respuestas a “A propósito de la Novela Gráfica (1D3)

  1. ¡Ruido ejemplar! Qué buena forma de verlo. Bresson también dijo que el cine sonoro había inventado el silencio, si no recuerdo mal, ya que estamos con las nueces de la dichosas etiquetas mercantiles. Por cierto El segundo almanaque estará a punto de invadir estanterías, ¿no? Muchísimas ganas de tenerlo, y de leer esa colaboración que parecía imposible… Un saludo y hasta otra.

  2. El principal autor de la novela gráfica actual es Chris Ware, el más relevante, el más influyente.

    No se me ocurre algo más alejado de la literatura que Chris Ware.

    Como él hay muchos otros en la novela gráfica. Afortunadamente!

    • …¿es tan sencilla la práctica del arte como un eyacular deseo? ¿basta el hedonismo para producir placer? ¿acaso mostrar la propia voluntad es ya sublime y fascinante?..Mas, al contrario, manufacturar ideología, reglar ¿es arte o didactismo?…Mas, también, ¿qué demonios es eso de la Novela Gráfica? No la hacía ya Segar, Harold Gray, Herriman, el señor Kirby, Walt Kelly, el mismísimo Manuel Gago con sus interminables narraciones, si esa es la cuestión…o es que también sabemos lo qué es una novela gráfica y cuándo deja de serlo?…o es cuestión de calidad, de intención, de infantilismo o adultez? eran,acaso, los niños imbéciles?…o queremos nombrar de nuevo el invento de la historieta por ver si esta vez corre mejor suerte? …o sucede que la cuestión es emascular al tebeo hasta dignificarlo y desposeerlo de su pelagra congénita…queremos amaestrarlo?
      …el señor Ware es un magnífico historietista y, por mi, puede hacer todas las novelas gráficas que le apetezcan, que no por eso dejará de ser un estupendo historietista. Sí, eso, un dibujante de comics…
      Es más, mi próximo trabajo será una historieta gráfica..o acaso es una redundancia?…

  3. Nadie ha dicho que Ware no sea un historietista… es exactamente lo que es. Cartoonist, diría él.

  4. Uno no sabe qué decir, porque es todo siempre de un nivel, que todo elogio resulta resbaladizo y una crítica sería poco más que una mal disimulada máscara de autodefensa (hablo por mi)…

    Si me permite únicamente añadir una minucia… yo consideraría que el propio mercado está muerto -ni de lenguaje hablo- cuando allí donde antes se expresaban, pongamos, 40, 50 ideas en un conjunto formal, sea álbum, una revista, un libro, una película, que producían una fascinante sensación de plenitud y aun de derroche, ahora uno puede ver que se dan 10 o 12, bien tasadas, bien evidentes, y ello es así porque se guardan otras tantas para el álbum, libro, etc. que hay que hacer para dentro de unos meses, porque es que si no, el autor no vive… Como ideas van pocas, y menos que van a ir, pues el paquete hay que hincharlo por otro lado, sea por el lado del número de páginas, la publicidad del producto como marca de prestigio personal, una cierta maniera formal resultona (y para el autor fácilmente repetible) o buscar la clara identificación grupal, siendo extremadamente complaciente con la buena imagen que ese grupo desea proyectar de si mismo, o sea, siendo complaciente con su máscara…

    Hay excepciones, por supuesto, y en cualquier caso, las causas últimas de que esto suceda están en la propia estructura del sistema en el que vivimos, pero es otro tema…

    Saludos.

  5. Sinceramente, Javi, no puedo ver las cosas de una manera más distinta. La generación que está trabajando ahora mismo (la que se ha bautizado bajo el paraguas de la novela gráfica) es, bajo mi punto de vista, la que más está aportando a la historia del cómic en varias décadas. No he dicho de toda esa historia. Pero sí, claramente, a mi juicio, de los últimos 30 años.

    Y, al contrario de lo que dices, creo que esos autores lo dan todo (todo, repito), dentro de las posibilidades que tiene cada uno, en cada obra que mandan a imprenta.

  6. Léete si no el Johnny 23 de Burns, el Lint de Ware, el Powr Mastrs de C.F, el Viaje de Yokoyama o el BodyWorld de Shaw para saber de qué hablo. Suponiendo que no los hayas leído ya, claro, que igual sí los has leído.

    Solamente en el Lint de Ware hay ideas para alimentar a toda una generación de autores. No sólo es una obra monumental, es que, como aportación formal a la historia del cómic, no he leído una obra ni remotamente parecida a ése en toda mi vida.

  7. ¿Pocas ideas por página?
    ¿Literatura?

    ¿de verdad?

  8. Pepo, yo no compro novedades casi nunca. Es un mecanismo de autoprotección ante las formas nuevas de la publicidad, incluida por supuesto la viral de internet… Miro, ojeo, saco de las bibliotecas (y a los tres meses ya van teniendo las novedades)… Intento verlo con más distancia que la que me concedería la satisfacción de ser el primero en descubrir algo, de haber hecho una buena adquisición. Si algo vale, vale hoy y vale dentro de diez años. Y ya he dicho que hay excepciones…

  9. Bueno, cuando son muchas las excepciones, precisamente si de NG hablamos, no serán tan “excepciones”… Anders Nilsen:

    Monologues for Calculating the Density of Black Holes by Anders Nilsen - pages

  10. El último Clowes, y cuando digo “el último” me refiero al del último lustro, cada vez es menos y menos literario:

    The Death-Ray, 2004:

  11. Juanjo Sáez, 20.000 ejemplares vendidos (¿no hay mercado?), anti-literario total:

    http://es.paperblog.com/una-de-artistas-por-juanjo-saez-188927/

  12. 20.000 ejemplares del título que enlazaba, por supuesto. De otros títulos ha vendido cifras parecidas, entre 15.000 y 20.000 ejemplares.

    Creo que en la generación o movimiento NG los experimentos no son excepciones sino regla, y esos experimentos pasan a menudo por lo anti-literario. En fin, no se trata de seguir “spameando” al anfitrión en estos comentarios, pero podría seguir citando ejemplos, tengo muchos en la recámara.

  13. En primer lugar, señor Pepo, deje de enviarme enlaces porque comienzo a sentirme como esa adúltera iraní en vías de lapidación.
    Y entrando en materia le diré lo que opino del término “novela gráfica”. De la que, ya con el tiempo, he leído bastantes, algunas excelentes, incluso modélicas. Mas, y es natural que suceda, mucho ladrillo y desaforado onanismo. Y mi conclusión sobre el tema es que ni formal ni lingüísticamente, tal como fuera necesidad si estuviéramos hablando de un hito en el devenir de la historieta, aportan nada nuevo a lo ya dicho y hecho desde que nació el medio hasta los años veinte, por circunscribirme a la que, para mi, es la más grande etapa innovadora y creativa de la historieta. Y si bien con la denominada “novela gráfica” ha cambiado el tempo, la puesta en escena y cierta morosidad expositiva, no se trata de un logro ni de una extrañeza singular, es simplemente la adaptación del lenguaje al gusto imperante. Como en el cine y las demás artes se ha venido produciendo. Y de estas transformaciones y adaptaciones la historieta acarrea ya unas cuantas en el tiempo. El gusto, su exposición, cambia, que no su temario. Así que la “novela gráfica” es la historieta de siempre y, desgraciadamente, la de todos los días, que diría Bresson. Lo que no quiere decir que sea ni buena ni mala: es.
    Las vanguardias, como sabe, nacen cuando los presupuestos estéticos y éticos del viejo arte están agotados y ya no dicen nada, sino es la reiteración de su carácter retrógrado. No porque sus propuestas originarias sean deleznables, sino porque ya no dicen y su cantinela se torna moral y obsoleta.
    La historieta no la estamos inventando ahora. Tampoco la “novela gráfica”, tal como se celebró burdamente en este país, ha supuesto el nacimiento de un “nuevo arte” prestigiando al retoño con el anuncio de una feliz mélange à trois entre la vieja y apestosa historieta con la literatura y el arte en vistas a su “prestigio cultural”…incluso se llegó a decir que la viñeta “maduraba”. Agárreme esa mosca.
    Estamos donde estábamos, es decir: en ninguna parte, y es lo que quise decir en el artículo que ha suscitado sus comentarios linkisticos, la historieta sigue siendo un minusválido encorsetado por la industria cultural. Aún, si aún, maniatada por las claves teatrales de puesta en escena y literarias que la sustentan y no ha sido, precisamente, la “novela gráfica” la salvadora del martirio, sino el enésimo intento de hacer lectora a una burguesía bienpensante que, en cuanto la distraigan con otro paraíso artificial saldará en el rastro el susodicho “nuevo arte”. Aunque los buenos lectores de historieta atesoren una buena docena de gloriosos titulos.

  14. sólo hay que leer el ‘lint’ de chris ware para comprender que la historieta ha dejado de ser ningún minusválido enconsertado por nadie. y la puesta en escena ‘teatral’ de la misma es inexistente.

  15. Como ya había dicho en mi último comentario, no pensaba enviar ningún otro enlace. Disculpe, señor Raw Tijuana, no era mi intención “lapidar” a nadie. Me puede tratar de tú y sin el señor por delante, por otra parte, no soy uno de esos burgueses biempensantes. Saludos cordiales y a ver cuándo vemos su nueva novela gráfica. O historieta gráfica o como le plazca llamarle.

  16. Señor Raw Tijuana, le propongo un experimento, o, si prefiere, un pequeño pasatiempo sociológico: cuando se encuentre en un entorno ajeno al mundillo viñetil, tal como una concurrida cena familiar, pruebe a sustituir la palabra historieta o tebeo por el controvertido eufemismo que nos ocupa, cuando, inevitablemente, algún pariente le pregunte por lo último que está haciendo usted, el artista raro de la familia. Verá qué cambio, qué caras, qué dóndevaparares. Eso sí, le recomiendo que esté usted preparado cuando el escéptico de turno, normalmente ese primo segundo que le odia, le pregunte “¿Y eso de la NG.. realmente en qué se diferencia de lo que venías haciendo toda la vida hata ahora?” Pero, una vez salvado el escollo con la ayuda del abundante argumentario del lobby neologista al alcance de cualquiera que visite los blogs del ramo, verá usted como cambia su estatus familiar ahora que es un flamante novelista gráfico de la muerte. Confieso que yo lo hice en la cena de Nochebuena y ahora tengo garantizado, por fin, el sitio de honor que me corresponde en la mesa. Y puede que un día hasta me dejen trinchar el pavo.
    Un saludo.

    • …Keko, por lo del pavo hasta abjuraría de la historieta…a mi se me sigue preguntando en esas cenas familiares qué programa de AutoCad utilizo….y ese pariente más avispado me mira con compasión y me dice: ¿pero porqué haces eso, porqué no haces historieta?.Un saludo don Keko.

  17. ¿Historieta gráfica? Pues sí, Pepo, también se le decía. Y de muchas otras maneras, entre ellas “novela gráfica”, siempre en busca de un reconocimiento que era tan difícil de obtener…
    El denuesto era el mismo. Antes y ahora. Micharmut tiene razón. O así me lo parece. Tú opinas aquí apoyándote en otras obras que a ti te parecen (a ti) tal o cual. Es una opinión. La tuya. Pero no forcemos la certeza. La novela gráfica es historieta con otra etiqueta mientras no se demuestre lo contrario. Y nadie ha demostrado lo contrario.
    Y es obvio que en los últimos treinta años se ha aportado más a la historieta que en los anteriores 150. Claro. En todos los ámbitos ha sido así. ¿Las ventas? No es un factor a tener en cuenta. No confundamos popularidad con calidad, porque entonces la televisión es Belén Esteban.
    Ah, hay un error de base Micharmut: la historieta nació al menos medio siglo antes que el cine. Salvo que llamemos cine al balbuceo de los cinematoscopios aquellos. No, ojo, no había relato entonces. Como no lo hubo en la salida de los obreros de cierta fábrica. Documental sí. pero también hubo “conjunto de imágenes docmentales” en el siglo XVI, XVII, etc., mas no historieta.
    Algo se ha escrito al respecto.
    mb

  18. Y dale con que es mi opinión, no es la primera vez que me lo dices. Hombre, pues claro, Manuel, qué va ser, una opinión, la mía, no puede ser otra cosa. ¿O es que resulta que la de Micharmut no es una opinión sino una “certeza”? Porque das a entender que alguien “sí demuestra” pero otros “no demuestran”. Pero, si es así, será en TU opinión, ¿verdad?

    Por cierto, yo aquí no he cuestionado en ningún momento que la NG se historieta, de hecho no he hablado de ese asunto en ningún momento; al contrario, he dicho que Chris Ware es cartoonist, o sea, historietista. De lo que he hablado todo el rato es de que hay numerosos ejemplos de autores de la “generación” o “movimiento” de la NG (como se le ha apodado, en varios países, la cosa no es un invento de aquí) hacen cómics claramente poco o nada literarios. Y no es casualidad sino decisión deliberada. De eso he hablado, y eso es lo que he pretendido argumentar. ¿O tú crees, en tu opinión, que en todos esos ejemplos que he enlazado hay mucho cómic “literario”? ¿El ‘Johnny 23’ de Burns, por ejemplo, que hasta ha convertido el texto de los bocadillos en un “idioma alienígena”, y donde no hay una narración “coherente” sino una especie de “collage narrativo” a interpretar por el lector? ¿Crees que ese cómic, o el ‘Viaje’ de Yokoyama que citaba, o incluso el Wilson de Clowes, o el BodyWorld de Dash Shaw, son “literarios” y pretenden “equipararse con la literatura”? Te pregunto con cordialidad, Manuel. O el mismo 4 Botas, ya que tenemos por aquí a Keko. Que, por cierto, tiene todo que ver con lo que ahora se llama NG.

    Por cierto, la NG no es un neologismo, en absoluto. El término se utiliza desde hace décadas, con diversas acepciones, y el término se acuñó dentro del mundo del cómic. No de la literatura. Que ahora haya triunfado para denominar a cómics como los de esta generación (que no surgen de la nada, efectivamente) no significa que sea un neologismo.

  19. Y por cierto, Manuel, creo que tú eres de los que siempre defienden que el cómic es “narrativo”, que siempre “narra algo”, que “debe contar historias”, que para eso está. Te lo he leído en numerosas ocasiones. Incluso, por todo lo que te he leído, que es bastante, piensas que la narratología es la herramienta metodológica definitiva para analizar el cómic.

    Yo no, por cierto.

  20. Jeje, Pepo, aleje de mí ese cáliz. No es más que una miloNGa para vender tebeos. Una patada hacia arriba en el campo de la semántica en busca de prestigio.

  21. Pepo, sin dejar de ser cordial, nunca (claro, no sé porque haces esa alusión). El autor de este blog comentaba que con la etiqueta se intenta un acercamiento a lo literario que no debería plantearse. Siempre desde la opinión de Micharmut. Siempre desde la mía. Así lo aclaramos. Relee la entrada; relee mi comentario.
    Luego, el único que ha hablado en ese debate sobre si algo es literario o “anti-literario” has sido tú aludiendo a un cartoonist (ojo, cartoonist no es estrictamente historietista; sí para mí, acaso para ti, pero no para todos. Miki y Duarte, por tomar un ejemplo cercano, son historietistas para mí, para otros son humoristas gráficos. Pero son cartoonists).
    Y lo de que novela gráfica sea o no neologismo pues… bueno, vale. Sí, tienes razón. Estoy convencido de que cuando en EE UU lo “inventaron” lo habían tomado de las ediciones españolas de principio de siglo, o de los años veinte, o de los años cuarenta, o del formato impuesto de los cincuenta… Claro.
    Va a ser eso.
    Pero me temo que los teóricos que confieren relevancia a lo que denominan novela gráfica sí que lo usáis como neologismo. Y funciona, no lo niego. Vende. Encaja. Reorienta a los periodista que no saben distinguir un tebeo de un cuento ilustrados. Es más, yo también estimo que debido al abundante uso de un término (en este caso compuesto) pues termina instalándose en la terminología. Es natural. Mira, Coma no insistió lo suficiente con lo de comic-novela. Aquello molaba.
    :)

  22. En lo referente a las certezas también te contesto, Pepo, pero ya lo dejo por hoy, que el tiempo escasea y la crisis arrecia.
    Busco certezas, sí. En efecto, me apoyo en la narratología todo lo posible. Busco apoyos porque necesito cimentar mis afirmaciones. Es un defecto que tenemos los que diferenciamos divulgación (o comentario) de investigación (o estudio). Yo no soy divulgador; quizá ahí estribe la diferencia, en ese matiz. Yo intento abordar el estudio de los tebeos con herramientas científicas, porque realmente considero que es la mejor manera de comprender y de explicar la historieta y, también, auparla hacia su reconocimiento como medio.
    Porque partimos de la base de que es un medio. Certeza 1.
    Y de que es un medio de comunicación. Certeza 2.
    Y de que conjuga imágenes con textos, vayan estos elididos o no. Certeza 3.
    Una vez admitidas en esas certezas (si no las admites, no sigas leyendo) algunos intentamos aproximarnos al estudio del medio con las herramientas que nos provee la ciencia. ¿Qué ciencia? Ahí está el problema, en elegir cuál. Se han hecho aproximaciones desde la semiología, desde el análisis comparado, desde el análisis marxista, Gubern combinó semiótica con etología, luego se han hecho estupendos análisis estéticos, y no hablemos de la historiografía (los que hacen historiografía con herramientas adecuadas, ojo, que historiar no consiste en revivir nostalgias ni regurgitar lo que otros escribieron). Y, finalmente, está la narratología, que en los últimos veinte años ha observado un crecimiento realmente interesante, sobre todo en el cruce interdisciplinar, que de eso se trata, de no ceñirse a una única metodología.
    Es por esto por lo que te corrijo: jamás has podido leer en mis textos que yo defienda que la narratología sea la herramienta “definitiva” para estudiar el cómic. Yo escogí esa porque me parece la más completa y adecuada y porque hay muchos estudios previos de gran peso que realmente ayudan. Pero admitir lo de “definitiva” constituiría cerrarse en banda ante otras posibilidades. Y eso no va conmigo.
    Tú dices que no te parece adecuada como herramienta. Pues vale.
    Lo cierto es que me gustaría saber desde qué premisa partirías tú para estudiar el cómic como medio.
    ——————–
    Por cierto, Keko, aplaudo esa frase de la patada hacia arriba.
    ¡Ja!

    Lo triste de todo esto es que todos los que aquí escribimos, leemos y opinamos amamos la historieta. Es decir, lo que nos une es la historieta. y lo que nos desune es la búsqueda de parcelas en las que plantar nuestras picas para volver a definirla, desvestirla o emperifollarla.
    La pregunta que deberíamos hacernos es: ¿Por qué?

  23. Pues sí, don Manuel, de los productores de “La línea clara contra la línea chunga” y “Tintín, el infante fascista contra Coma el comunista y el cómic adulto” llega ahora la nueva guerra fratricida en el mundo del tebeo español:”NG, la batalla final de NeoloGistas contra NeGacionistas”. ¿Qué sería de nosotros, proletarios de la viñeta, eruditos varios, y diletantes de la cultura pop, si no fuera por estos alegres momentos de paréntesis bélico en nuestros solitarios y ensimismados quehaceres?

  24. Manuel, la cordialidad lo decía por mí, para aclarar en qué tono te preguntaba. No aludía a ti. Usad el término que os guste más, a nadie se le pretende imponer. A lo mejor me equivoco, pero no le doy importancia al término, dentro de poco la tendrá menos aún. Y no, no creo que “novela gráfica” acerque el rollo a la literatura, no hay más que ver muchos de los cómics que se están haciendo bajo el paraguas de la “ng”. Y si alguien se confunde, basta con aclarárselo: no, no es literatura, esto viene del cómic, son tebeos. Si no queréis usad “ng”, perfecto, yo no voy mirando las palabras o términos que usan los demás, ni eso me va a enemistar con nadie (pillo la broma, Keko, conste en acta). Sobre lo de vender cómics, en fin, a mí me parece positivo, igual estoy equivocado y lo suyo es que permanezcamos en al agujero en el que, por ejemplo, estábamos en los 90. Estoy contento de que más público le preste atención, lea cómics y de nuevo el cómic cumpla una función social. Igual abandonan de aquí a poco la lectura de estos cómics, como decía el anfitrión, pero ni lo espero ni me gustaría que sucediera eso.

    Sobre la investigación, y métodos de investigación, ya hablaremos en otro momento, Manuel, ahora no viene al caso ni ése era el tema. Sólo te digo ahora, como te he dicho en más de una ocasión, que es un poco imprudente presuponer lo que hace o no hace, lee o deja de leer la otra persona, y tú lo haces constantemente con los demás. Lo dejo ahí, ya comentaremos el tema en otra ocasión con tranquilidad.

  25. Ah, ¿sí?
    ¿Constantemente?
    Vaya.
    Bueno, mientras sea con cordialidad…

  26. Disculpa, ha sido un malentendido. Saludos, Manuel.

  27. Manuel Barrero, entro por un tema “colateral”, me extraña tu comparación (y diría que “escorada hacia”, y por eso te saco el tema, por aclarar) entre divulgar y estudiar. Como licenciado en historia, como restaurador de arte (por mis manos han pasado obras pictóricas del siglo XIII, por ejemplo, sirva para hacer todos “¡uau!”, que me gusta escucharlo) y como divulgador en prensa, no admito ordinales en la secuencia: son cosas diferentes que requieren “armas” diferentes, nada más.
    Hombre, si me preguntas, lo más importante me parece la restuaración, por mera deformación profesional, donde se conjuga alta investigación (histórica, bioquímica…) con divulgación: toda restauración origina nuevas miradas, cierto peregrinaje y acercamiento a la obra “resucitada”. Pero comparar la investigación histórica al juicio crítico siempre objetivo (cuanto menos, mejor, pero inevitable) es como priorizar las paradas del metro a… no sé, a la horchata. Nada que ver
    ;)

    respecto a la NG, voto por llamarla así, “Enegé”, para eliminar cualquier connotación y advertir, no obstante, que algo hay (salvo que se me niegue la mayor y se decida que no existe ni formato, ni generación, ni ninguna obra que sea una enegé, y que todo esto es un sueño, de los de cenar callos, porque no acaba nunca)

  28. Etimado Octavio. No entiendo tu duda, lo siento.
    Yo soy de los que estima, entre otros, que una cosa es el estudio y la investigación y que otra, muy distinta, el comentario, la divulgación, aquello que llamaban “vulgarización”. No digo que sea una buena y otra mala. Digo que son diferentes. Tú mismo comentas que aplicas conocimientos científicos a la hora de restaurar y luego inicias otro proceso para divulgar aspectos de esa aplicación previa.
    No entiendo lo de los ordinales.
    En el ámbito de la historieta considero es muy diferente un trabajo de investigación que se rige por el rigor científico a un conjunto de comentarios que se emiten llanamente en otro ámbito. Y sigo creyendo que lo son. Si no se admite pues… vale.
    Y con respecto a lo que llamáis NG, mi problema estriba en que yo no reconozco el artículo anterior. No reconozco “la” novela gráfica. Reconozco “las” novelas gráficas. Es decir, no reconozco la novela gráfica como sinónimo de historieta o de medio de comunicación, ni la reconozco como movimiento, y para hablar de formatos tendríamos que remontarnos atrás. Y el problema es que a los editores les da igual cómo sea la etiqueta, la pondrá sobre cualquier producto que tenga un formato asimilable para intentar venderlo.
    Se trata de hacer historieta y buenos tebeos. Y los buenos tebeos a veces no contienen buenas historietas, pero son buenos productos.
    Lo del sueño de los callos me recuerda a McCay…

  29. no, todo en orden, la duda era esa, si considerabas de “primer orden” la investigación y “de segundo” la divulgación (igual me expresé mal y rápido), porque me parecería una patochada bien gorda (y en cierto-pequeño grado, tu comentario me dejaba la duda). Y veo que no, como es lógico, pues son cosas diferentes, objetivos diferentes, trabajos y enfoques diferentes. Nada más :)
    Muy de acuerdo en el libre albedrío de las editoriales al llamar a cualquier libro gordo “ng”.

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